{"id":68097,"date":"2025-08-06T02:00:22","date_gmt":"2025-08-06T06:00:22","guid":{"rendered":"https:\/\/nehumanesociety.org\/?p=68097"},"modified":"2025-10-03T17:09:01","modified_gmt":"2025-10-03T21:09:01","slug":"wrigley-my-dads-forever-friend","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nehumanesociety.org\/es\/wrigley-my-dads-forever-friend\/","title":{"rendered":"Wrigley: El amigo eterno de mi padre"},"content":{"rendered":"<p>\"Hace varios a\u00f1os, probablemente alrededor de 2010, trabajaba en la Sociedad Protectora de Animales de Nebraska como oficial de control de animales. Hacia el final de cada turno, empez\u00e1bamos a migrar desde la carretera de vuelta al refugio. Una vez all\u00ed, acomod\u00e1bamos a los animales que hab\u00edamos recogido, termin\u00e1bamos el papeleo y desinfect\u00e1bamos el equipo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando termin\u00e1bamos todas nuestras tareas, sol\u00edamos pasear por las perreras y sentarnos con los perros que parec\u00edan necesitar mimos o golosinas. Esta sol\u00eda ser mi parte favorita del d\u00eda, sobre todo despu\u00e9s de turnos llenos de dolor, frustraci\u00f3n o, a veces, horror. Reconfortar a los perros tambi\u00e9n nos reconfortaba a nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde que empec\u00e9 a trabajar, estaba decidida a convencer a mi padre de que adoptara un perro. Llevaba tiempo sin tener uno despu\u00e9s de que Ralphie, un perro salchicha miniatura, tuviera que sacrificarse por problemas de espalda.<\/p>\n\n\n\n<p>Ralphie era probablemente el \u00faltimo tipo de perro que uno esperar\u00eda que tuviera mi padre. Mi padre no era un hombre alto, pero s\u00ed fuerte, con hombros anchos y brazos grandes. Se desenvolv\u00eda con seguridad y era capaz de entablar conversaci\u00f3n con cualquiera.<\/p>\n\n\n\n<p>Era amable, atento y protector, pero definitivamente no era alguien con quien quisieras cruzarte o cortarle el paso en el tr\u00e1fico. As\u00ed que imag\u00ednate a este tipo grande y duro paseando por el barrio con un peque\u00f1o perro salchicha.<\/p>\n\n\n\n<p>En casa, Ralphie se met\u00eda debajo de la camisa de mi padre y se acurrucaba hasta la hora de dormir. Era cari\u00f1osamente pat\u00e9tico. Sab\u00eda cu\u00e1nto echaba de menos mi padre tener un perro y estaba decidida a encontrarle uno que no tuviera las patitas peque\u00f1as.<\/p>\n\n\n\n<p>De ni\u00f1o, crec\u00ed con Barney, una mezcla de labrador y golden retriever que parec\u00eda un labrador amarillo de gran tama\u00f1o. Barney era el perro m\u00e1s tranquilo y simp\u00e1tico que puedas imaginar. Iba conmigo a todas partes y fue mi compa\u00f1ero desde los dos a\u00f1os hasta que falleci\u00f3 cuando yo ten\u00eda 16. Ese es el tipo de perro que me gusta. \u00c9se era el tipo de perro que ten\u00eda en mente para mi padre, uno al que sab\u00eda que me costar\u00eda mucho convencer.<\/p>\n\n\n\n<p>Una noche, mientras paseaba tranquilamente por las perreras, me encontr\u00e9 con una dulce labradora amarilla sentada en silencio en la parte trasera de su perrera. Sus ojos eran suaves pero tristes. Abr\u00ed la puerta y me sent\u00e9 dentro; se arrastr\u00f3 y apoy\u00f3 la cabeza en mi regazo.<\/p>\n\n\n\n<p>Seguramente, pens\u00e9, alguien vendr\u00eda a por ella. Parec\u00eda la querida mascota de alguien. Pero cuando comprob\u00e9 su tarjeta de la perrera, descubr\u00ed que la hab\u00edan dejado en un buz\u00f3n un par de d\u00edas antes. Sin papeles. Sin antecedentes. Nadie se hab\u00eda presentado.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-ad2f72ca wp-block-group-is-layout-flex\">\n<p>Llam\u00e9 inmediatamente a mi padre, le habl\u00e9 de ella y le pregunt\u00e9 si quer\u00eda que le dejara una nota de inter\u00e9s. Despu\u00e9s de refunfu\u00f1ar un poco, al final le convenc\u00ed. Cuando termin\u00f3 su tiempo de espera y nadie la reclam\u00f3, la dieron en adopci\u00f3n y mi padre recibi\u00f3 la llamada.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group\"><div class=\"wp-block-group__inner-container is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<div class=\"wp-block-group is-content-justification-center is-nowrap is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-94bc23d7 wp-block-group-is-layout-flex\">\n<p>Esperamos en una de las salas de entrenamiento mientras un miembro del personal la sacaba. Sin dudarlo, corri\u00f3 directa hacia mi padre. Camin\u00f3 a su lado como si no hubiera nadie m\u00e1s en la sala. Nos quedamos todos boquiabiertos. Sab\u00eda que se me daba bien emparejar perritos, pero este era mi mejor trabajo.<\/p>\n<\/div>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p>Ese d\u00eda, lleg\u00f3 a casa con mi padre y la llamaron Wrigley.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de entonces, todas las ma\u00f1anas Wrigley se sub\u00eda al cami\u00f3n con mi padre y le acompa\u00f1aba al trabajo. Ten\u00eda su propia instalaci\u00f3n en su oficina, en la rampa del tren, y todo el mundo lleg\u00f3 a conocerla y quererla. Era dulce, inteligente, atl\u00e9tica y tranquila. Le encantaba nadar, jugar a la pelota... b\u00e1sicamente todo lo que les gusta a los perros de laboratorio.<\/p>\n\n\n\n<p>Por las tardes, mi padre sol\u00eda llevarla a la residencia de ancianos para visitar a mi abuela. Los residentes la adoraban. Llevaba alegr\u00eda a todas partes.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2020, a mi padre le diagnosticaron un c\u00e1ncer terminal. Aun as\u00ed, Wrigley permaneci\u00f3 a su lado. Ya entrada en la adolescencia, ya no pod\u00eda saltar al cami\u00f3n y a veces le costaba incluso subir los escalones. Pero nunca se rindi\u00f3. Siempre estaba a su lado.<\/p>\n\n\n\n<p>La siguiente parte no la podr\u00e9 leer sin llorar, pero captura el tipo de v\u00ednculo entre un humano y un perro que las palabras no pueden describir.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-ad2f72ca wp-block-group-is-layout-flex\">\n<p>El d\u00eda que falleci\u00f3 mi padre, Wrigley estaba tumbado junto a la cama del hospital que hab\u00edamos trasladado a su comedor. Sab\u00edamos que se acercaba la hora. Llevaba horas sin recobrar el conocimiento.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Estaba sentada en el sof\u00e1 frente a \u00e9l cuando Wrigley se levant\u00f3 de repente y apoy\u00f3 suavemente la cabeza en su regazo. Todos nos quedamos en silencio. Permaneci\u00f3 as\u00ed durante varios minutos. Creo, con todo lo que hay en m\u00ed, que le estaba hablando, dici\u00e9ndole a su manera que pod\u00eda irse.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, Wrigley empez\u00f3 a gemir. Corri\u00f3 hacia m\u00ed, temblando de pies a cabeza como nunca la hab\u00eda visto. La abrac\u00e9 y llor\u00e9 con ella. Momentos despu\u00e9s, mi padre dio su \u00faltimo suspiro.<\/p>\n\n\n\n<p>Estoy convencida de que Wrigley vio c\u00f3mo su alma abandonaba su cuerpo, y llor\u00f3 con nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi padre quer\u00eda a su chica Wrigley. Sab\u00eda cu\u00e1nto le quer\u00eda ella a \u00e9l tambi\u00e9n. Antes de morir, hizo una \u00faltima petici\u00f3n: que a Wrigley se le practicara la eutanasia humanitaria cuando llegara el momento y que sus cenizas se depositaran a su lado.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-ad2f72ca wp-block-group-is-layout-flex\">\n<p>El \u00faltimo d\u00eda de Wrigley en la tierra, mi hermano y yo la invitamos a cenar un filete. La mimamos, la dejamos jugar lo mejor que pudo y le dimos las gracias por ser una ni\u00f1a tan buena, por consolar a nuestro padre como nosotros nunca pudimos. Nos bendijo a todos con su amor.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Juntos, la llevamos al veterinario, y mientras pasaba, susurr\u00e9: \"Ahora, ve a buscar a pap\u00e1. Dile que le quiero\".<\/p>\n\n\n\n<p>Tal y como pidi\u00f3 mi padre, las cenizas de Wrigley se colocaron en su ata\u00fad, justo a su lado, junto a Barney y Ralphie.<\/p>\n\n\n\n<p>Nunca sabremos de d\u00f3nde vino Wrigley ni qu\u00e9 circunstancias la llevaron a la Nebraska Humane Society. Pero siempre les estar\u00e9 agradecido. Realmente hacen que ocurran milagros cada d\u00eda, no solo para los animales, sino tambi\u00e9n para las personas que los quieren.\"<\/p>\n\n\n\n<p>- Jordania<\/p>\n\n\n\n<p>(150\/150)<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1400\" height=\"1400\" data-id=\"68113\" src=\"https:\/\/nehumanesociety.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/wrigley-slugger-and-harper-1400x1400.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-68113\" srcset=\"https:\/\/nehumanesociety.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/wrigley-slugger-and-harper-1400x1400.jpg 1400w, https:\/\/nehumanesociety.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/wrigley-slugger-and-harper-150x150.jpg 150w, https:\/\/nehumanesociety.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/wrigley-slugger-and-harper-768x768.jpg 768w, 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class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"558\" height=\"676\" data-id=\"68110\" src=\"https:\/\/nehumanesociety.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/wrigley-last-day-dock.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-68110\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Wrigley en su \u00faltimo d\u00eda<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1085\" height=\"1317\" data-id=\"68081\" src=\"https:\/\/nehumanesociety.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/wrigley-last-day.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-68081\" srcset=\"https:\/\/nehumanesociety.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/wrigley-last-day.jpg 1085w, https:\/\/nehumanesociety.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/wrigley-last-day-768x932.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1085px) 100vw, 1085px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Wrigley en su \u00faltimo 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agosto<\/p>","protected":false},"author":52,"featured_media":68081,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[67],"tags":[],"class_list":["post-68097","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-150-stories"],"acf":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nehumanesociety.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68097","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nehumanesociety.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nehumanesociety.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nehumanesociety.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/52"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nehumanesociety.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=68097"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/nehumanesociety.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68097\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":69161,"href":"https:\/\/nehumanesociety.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/68097\/revisions\/69161"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nehumanesociety.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/68081"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nehumanesociety.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=68097"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nehumanesociety.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=68097"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nehumanesociety.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=68097"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}